
El Banco de Inglaterra expresa claramente su postura sobre la estabilidad bancaria
El gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, advirtió recientemente a las instituciones financieras sobre su incursión en el negocio de las monedas estables, señalando que esta forma de criptomoneda podría socavar la lógica operativa del sistema bancario actual. Bailey indicó que, en comparación con los bancos emitiendo monedas estables, la ruta de desarrollo ideal del dinero digital es promover la forma "tokenizada" de las monedas tradicionales para mantener el papel clave de los intermediarios financieros existentes en el mecanismo de financiación.
Esta declaración no solo expresa una actitud cautelosa hacia la innovación tecnológica, sino que también implica que los reguladores del Reino Unido, en sus políticas financieras digitales, prefieren mantener un equilibrio cauteloso y evitar desviaciones rápidas del sistema tradicional.
Riesgo de fuga de capitales como principal preocupación
La principal razón por la que Bailey se opone a que los bancos se involucren con las monedas estables es su preocupación por la estabilidad del sistema bancario. La aparición de las monedas estables podría inducir a los clientes a mover sus fondos, que originalmente estaban en los bancos, hacia criptomonedas emitidas por entidades no bancarias, reduciendo así la base de fondos disponibles para préstamos de los bancos. Si esta tendencia se intensifica, podría debilitar la capacidad de los bancos para apoyar la economía real, generando un riesgo sistémico.
Además, mencionó que los emisores de monedas estables suelen carecer de suficiente regulación prudencial, y si no están estrictamente controlados, podrían llevar los recursos financieros a recorrer zonas grises de regulación, impactando en todo el mecanismo de transmisión monetaria.
Divergencias claras con la ruta estadounidense
Es notable que la opinión de Bailey contrasta con la actitud de las autoridades estadounidenses hacia los activos digitales. Bajo la administración de Trump, el Congreso de Estados Unidos ha completado la legislación sobre monedas estables, proporcionando un respaldo legal para un desarrollo conforme al mercado. Varias instituciones, tras obtener reglas regulatorias claras, han acelerado el desarrollo del negocio de monedas estables vinculadas al dólar.
Hasta el momento, el valor de mercado total de las monedas estables vinculadas al entorno de Trump ha superado los 2.200 millones de dólares. En comparación, los reguladores del Reino Unido enfatizan más en el impacto potencial de las monedas estables sobre el flujo de capitales y la estructura completa del sistema financiero.
Las monedas estables requieren estándares de regulación a nivel bancario
No solo Bailey, sino también otros reguladores británicos han expresado una postura cautelosa sobre el desarrollo de las monedas estables. Varios líderes de instituciones financieras sugieren que las empresas de monedas estables deberían estar sujetas a los mismos niveles de requisitos regulatorios que los bancos tradicionales, incluyendo criterios de suficiencia de capital, controles de riesgo y revisiones contra el lavado de dinero.
Destacan que, aunque las monedas estables están vinculadas a la moneda fiduciaria, en esencia son herramientas financieras de emisión privada, con una transparencia insuficiente en la gestión de activos subyacentes. Si surge un problema de pago, podría desencadenar rápidamente una reacción en cadena en los mercados financieros.
Reino Unido no se inclina por desarrollar una CBDC
Además de las advertencias sobre las monedas estables, Bailey también expresó reservas sobre el rumbo de desarrollo de las monedas digitales de banco central (CBDC). Considera que el Reino Unido actualmente no necesita apresurarse a lanzar una libra digital, sino que debería centrarse en mejorar la capacidad digital de los bancos comerciales tradicionales, fortaleciendo gradualmente el sistema de pagos y liquidación a través de un modelo de depósito digital.
Bailey señaló que, en comparación con las monedas digitales oficiales, promover la tokenización de los depósitos tradicionales de las instituciones financieras es una forma de reforma más continua, capaz de reducir el impacto en la estructura existente y al mismo tiempo mantener la base de confianza del público en el sistema financiero.
La actitud reguladora determinará el camino de evolución de la tecnología financiera
Las declaraciones de Bailey revelan las divergencias actuales entre las principales economías del mundo sobre la dirección del desarrollo de las monedas digitales. El Reino Unido insiste en la estabilidad del sistema financiero como principio prioritario, rechazando adoptar de manera precipitada las monedas estables y las CBDC; mientras que Estados Unidos busca proporcionar espacio para la innovación a través de la legislación. En el futuro, esta diferencia en el enfoque regulatorio podría dar lugar a dos rutas de desarrollo distintas y también plantea nuevos desafíos para el marco de gobernanza financiera internacional.

