Impulsado por el aumento de los riesgos geopolíticos en Medio Oriente, el mercado bursátil japonés sufrió una venta masiva el lunes. El índice Nikkei 225 cerró con una caída del 3.48% a 51,515.04 puntos, con una caída intradía máxima del 5%; el índice TOPIX bajó un 3.41% a 3,486.44 puntos, ambos registrando los niveles de cierre más bajos en varios meses.
Desempeño de los sectores
El sector de semiconductores fue el principal factor de arrastre. Siendo acciones de peso en el índice, Advantest y Tokyo Electron cayeron un 5.21% y un 2.62%, respectivamente. Las acciones tecnológicas sufrieron una notable presión bajo la doble carga de la caída del apetito por riesgo y el aumento en las expectativas de tasas de interés.
Estructura del mercado
Desde la amplitud del mercado, más del 90% de las acciones en la bolsa principal de Tokio cayeron, con solo un 4% en alza, mostrando que la venta masiva tiene un carácter sistémico en lugar de ser una corrección de sectores individuales. Este tipo de retroceso generalizado suele estar altamente correlacionado con eventos de riesgo macroeconómico.
Inflación y trayectoria de las tasas de interés
Los analistas señalan que el incremento en los precios del petróleo está cambiando la percepción del mercado sobre la trayectoria de las políticas. Si los precios de la energía continúan al alza, fortalecerán la persistencia de la inflación global, lo que a su vez retrasará el ciclo de reducción de tasas de interés e incluso puede llevar a un nuevo aumento de tasas. Esta expectativa genera presión sobre los activos sensibles a las valoraciones.
Atención al mercado futuro
A corto plazo, el enfoque del mercado se centra en tres aspectos: si el conflicto en Medio Oriente se intensifica, si los precios del petróleo se mantienen en niveles altos y si las señales de política de los bancos centrales globales se tornan más agresivas. Si estos factores se combinan, las acciones japonesas podrían enfrentar una mayor presión de corrección.