El negocio de gestión de patrimonio de UBS en Estados Unidos se encuentra en una fase crítica de transformación, pero la pérdida de asesores y la salida de activos están debilitando su camino de recuperación.
Flujo de fondos y pérdida de personal
Los datos muestran que UBS experimentó una salida neta de 14.100 millones de dólares en las Américas durante el cuarto trimestre de 2024, y una salida neta anual de 6.000 millones de dólares.
Al mismo tiempo, casi 200 asesores financieros se retiraron, provocando que los activos de los clientes se transfirieran a competidores. Las instituciones receptoras incluyen a Morgan Stanley, Wells Fargo, Bank of America, Charles Schwab y el Royal Bank of Canada.
Hasta finales de 2025, el número de asesores de UBS disminuyó a 5,772, lo que representa una reducción de 196 personas comparado con el año anterior.
Objetivo de beneficios y brecha estructural
UBS ha establecido una meta de margen de beneficio antes de impuestos del 15% para su negocio de gestión de patrimonio en Estados Unidos. En contraste, su margen de beneficios en Europa y Medio Oriente ronda el 30%, y en Asia alcanza el 35%, por lo que el mercado estadounidense aún está significativamente rezagado.
Los analistas consideran que si la tendencia de flujo de fondos no se revierte a corto plazo, lograr el objetivo de rentabilidad será desafiante.
Competencia de talento y mecanismos de incentivo
Fuentes informan que las principales razones de la pérdida de asesores incluyen la estructura de compensación, el apoyo de recursos y las oportunidades de desarrollo profesional.
Algunos asesores que se han ido están optando por un modelo independiente, aumentando su proporción de participación en ingresos de aproximadamente 50% a 70%, lo que refleja una competencia creciente en el sector.
UBS ha ajustado su sistema de compensación y ha nombrado a nuevos líderes para fortalecer la contratación y retención de asesores.
Ajuste estratégico
UBS está mejorando su competitividad mediante la expansión de su negocio bancario, que incluye aumentar los préstamos y la oferta de productos, además de utilizar su nueva licencia bancaria estadounidense para reforzar su capacidad de servicio integral.
Sin embargo, en un contexto de aumento de los requerimientos de capital regulatorio y competencia creciente, la recuperación de su negocio en Estados Unidos sigue siendo incierta.