Con la expectativa del mercado de un nuevo aumento de tasas por parte del Banco de Japón, se está reexaminando una cadena de transacciones de "baja volatilidad" a largo plazo: el carry trade del yen. BCA Research lo describe en su último informe como un punto de vulnerabilidad potencial en el mercado global, sugiriendo que, una vez desencadenada una liquidación, el impacto podría extenderse a acciones, criptoactivos y varios segmentos de crédito de alto rendimiento.
Puntos clave del informe: Por qué el "carry trade" puede convertirse en un riesgo sistémico
El llamado carry trade del yen consiste esencialmente en pedir prestado yenes a baja tasa de interés y luego invertir esos fondos en activos con mayores rendimientos para obtener un diferencial de ganancia. Si el yen se fortalece repentinamente o aumentan los costos de financiamiento, las operaciones enfrentarán una presión doble de "margen reducido + pérdida cambiaria", desencadenando a menudo una reacción en cadena de liquidaciones. BCA enfatiza que este tipo de posiciones ha aumentado notablemente en los últimos años, de un tamaño "difícil de cuantificar con precisión, pero considerable".
Condiciones de activación: Resonancia triple de expectativas de aumento de tasas, rendimiento a largo plazo y sentimiento de riesgo
El informe identifica el punto de riesgo como una combinación más "letal": el aumento de las expectativas de tasas sumado a un debilitamiento del sentimiento de riesgo, combinado con un fortalecimiento del yen, lo cual facilita el desapalancamiento, en lugar de solo cambios en variables individuales. Al mismo tiempo, un posible estímulo fiscal y presión de oferta en Japón podrían elevar el rendimiento de los bonos japoneses a largo plazo y amplificar la volatilidad, reduciendo la estabilidad de las operaciones de carry trade.
(Antecedentes adicionales) Recientemente, funcionarios del Banco de Japón han mencionado en varias ocasiones la necesidad de aumentar las tasas "de manera oportuna" para gestionar el riesgo inflacionario, impulsando aún más las apuestas del mercado sobre una inminente contracción.
Referencias históricas: Desapalancamiento en 2008, 2015 y 2020
El equipo de BCA sostiene que el desmantelamiento de las operaciones de carry trade no es raro: en 2008, 2015 y 2020, cuando el apetito por el riesgo global se enfrió rápidamente, los fondos solían fluir hacia el yen y otros activos refugio, fortaleciendo el yen y acelerando las liquidaciones, formando un círculo vicioso de retroalimentación negativa.
Posición del mercado: El yen ya ha rebotado, pero el "período de oportunidad" aún podría existir
Hasta ahora, el yen ha aumentado más del 1% frente al dólar este año, con el tipo de cambio fluctuando alrededor de 154, regresando notablemente desde los niveles cercanos a 160. Con base en esto, BCA sugiere una estrategia inclinada hacia: a mediano y largo plazo, ser alcista en yenes y bajista en dólares. Sin embargo, el informe también advierte que, si el estímulo fiscal eleva temporalmente el apetito por el riesgo, manteniendo el yen débil, las operaciones de carry trade podrían "seguir operando", y el verdadero punto de inflexión depende de si las tres condiciones mencionadas se cumplen simultáneamente.
En qué se fijarán los operadores próximamente
El mercado suele identificar las señales tempranas de una "reversión de carry trade" en tres tipos de indicadores:
- Expectativas de políticas en Japón (trayectoria de tasas) y volatilidad en el rendimiento de los bonos japoneses a largo plazo;
- Cambios en el diferencial de tasas entre EE. UU. y Japón y la rápida volatilidad del dólar/yen;
- Si los activos de riesgo experimentan movimientos de retirada simultáneos (mercado de acciones, criptomonedas, crédito de alto rendimiento).