
El jueves por la mañana, el oro al contado experimentó un leve repunte cerca de los 3375.58 dólares por onza, mostrando una tendencia de consolidación en niveles bajos. El miércoles, el precio del oro cayó casi un 2%, tocando un mínimo de 3360.18 dólares por onza, y cerró en 3364.32 dólares, rompiendo oficialmente la barrera psicológica de los 3400 dólares.
Esta corrección en el precio del oro se debe principalmente a la resonancia de dos factores importantes. Por un lado, las señales positivas provenientes de las negociaciones comerciales internacionales han disminuido el atractivo del oro como activo de refugio; por otro lado, la última reunión de la Reserva Federal mantuvo las tasas de interés sin cambios, pero las declaraciones del presidente Powell durante la conferencia de prensa sorprendieron al mercado con un tono más "agresivo", impulsando el índice del dólar a registrar su mayor aumento diario en dos semanas, lo que intensificó la presión bajista sobre el precio del oro.
Tendencia agresiva de la Fed presiona el precio del oro
Después de una reunión de dos días del FOMC, la Reserva Federal anunció que mantendría sin cambios el rango objetivo de la tasa de fondos federales en 4.25%-4.50%. Sin embargo, tanto el comunicado como las palabras de Powell enviaron señales más "agresivas", indicando que la Reserva Federal sigue altamente alerta ante la situación inflacionaria.
Powell señaló que el entorno económico actual presenta una incertidumbre significativa, especialmente debido al impacto potencial de las políticas arancelarias del gobierno de Trump. Expresó que "no sabemos cómo evolucionarán estas políticas ni cómo ajustar la política monetaria en respuesta". Esta postura fue interpretada por el mercado como una indicación de que la Reserva Federal no reducirá las tasas precipitadamente en el corto plazo.
Mientras tanto, el dólar se fortaleció considerablemente, creando una presión directa sobre el oro, que se valora en dólares. El índice del dólar subió un 0.64%, situándose en 99.90, alcanzando su mayor incremento diario desde el 23 de abril.
El oro enfrenta múltiples vientos en contra, pero aún tiene soporte
A pesar de enfrentar varias presiones, el precio del oro no carece de apoyo. Aún existe cierto grado de "compra en baja" en el mercado, especialmente en un contexto donde los inversores siguen cautelosos ante los riesgos inflacionarios y geopolíticos.
Además, datos del Banco Central de China muestran que en abril, China incrementó sus reservas de oro por sexto mes consecutivo, lo que indica que las autoridades aún consideran valioso el oro a largo plazo. El mercado interpreta esta medida como una inclinación de las instituciones políticas para una asignación estratégica del oro, lo que alivió en cierta medida la presión bajista sobre su precio.
Bank of America mantiene una perspectiva optimista a medio y largo plazo, prediciendo en su último informe que, aunque en el corto plazo el espacio para el incremento del oro es limitado, para la segunda mitad de 2025 el oro podría recuperar su tendencia alcista e incluso desafiar el importante nivel de 4000 dólares por onza.
Perspectiva del mercado: el foco sigue en la Fed y las negociaciones comerciales
Actualmente, el sentimiento del mercado sigue en juego. Por un lado, la Reserva Federal enfatiza que "los riesgos de inflación y desempleo coexisten", y bajo la presión de su "doble mandato", su política monetaria será más cautelosa; por otro lado, si las negociaciones comerciales presentan avances sustanciales, también podrían seguir inhibiendo la demanda de refugio.
Instituciones como Goldman Sachs y UBS creen que, hasta que los datos no muestren cambios significativos, la Reserva Federal mantendrá una postura de "espera y observa". Esto sugiere que a corto plazo el oro podría continuar oscilando entre 3300 y 3400 dólares, a la espera de una nueva dirección.
Los inversores deben seguir atentos a los próximos datos clave de Estados Unidos sobre empleo e IPC, así como a la evolución de las negociaciones comerciales internacionales durante el fin de semana, ya que todos estos serán variables cruciales que afecten los movimientos futuros del oro.

