Los fiscales generales demócratas de los estados en Estados Unidos han indicado que la propuesta del gobierno de Trump de aumentar los estándares de "Comprar productos estadounidenses" para equipos de carga de vehículos eléctricos podría dificultar la implementación de un plan de financiamiento federal valorado en 5 mil millones de dólares.
Según la propuesta, el Departamento de Transporte de Estados Unidos planea aumentar el requisito de localización del 55% al 100%. Los fiscales generales de 20 estados señalaron que actualmente no existen equipos de carga fabricados completamente en el país, lo que podría impedir el avance del proyecto y retrasar la construcción de una red de carga a nivel nacional.
Este plan forma parte de la Ley de Infraestructura de 2021, destinada a apoyar la expansión de la infraestructura de carga para vehículos eléctricos. Anteriormente, un juez federal de Estados Unidos ya había dictaminado como ilegal la suspensión de este plan por parte del gobierno.
Expertos de la industria han señalado que, dado que los componentes clave dependen del suministro extranjero, los requisitos de localización excesivamente altos elevarán los costos y frenarán la inversión, lo que afectará el proceso de adopción de los vehículos eléctricos.