Los futuros de índices bursátiles de EE. UU. mostraron un bajo rendimiento en las primeras horas del martes, a pesar de que el mercado había rebotado momentáneamente impulsado por las declaraciones de Trump. Sin embargo, la continua tensión en el Medio Oriente volvió a presionar el ánimo de los inversores. El lunes, Trump afirmó que debido a que las conversaciones con Irán habían sido "productivas", decidió posponer un ataque a la red eléctrica iraní. No obstante, el ejército israelí aseguró que Irán había lanzado varios misiles contra Israel, lo que indica que el conflicto no ha disminuido.
Según el análisis del analista de Deutsche Bank, Jim Reid, Irán ha negado repetidamente haber mantenido conversaciones con Estados Unidos, lo que ha revertido la reacción inicial del mercado. Las declaraciones de Trump no han eliminado por completo la incertidumbre del mercado, y el sentimiento de los inversores sigue siendo afectado por la situación en el Medio Oriente.
En el mercado de futuros, los futuros del S&P 500 y del Nasdaq 100 oscilaron levemente, y el aumento significativo en los precios del petróleo ha generado preocupaciones sobre la inflación, complicando aún más las perspectivas de la política de la Reserva Federal. Anteriormente, la Reserva Federal había indicado que solo se esperaría una reducción de tasas una vez hasta 2026, lo que contrasta notablemente con la expectativa previa de dos reducciones.
El martes, analistas de Barclays elevaron el objetivo de fin de año del índice S&P 500 a 7,650 puntos, anticipando que las expectativas de ganancias seguirán apoyando el desempeño del mercado de valores, a pesar de las tensiones en el Medio Oriente y otros riesgos macroeconómicos persistentes.