Estados Unidos ofrece recompensas de hasta 20 millones de dólares por información sobre el programa nuclear de Irán y ha creado un nuevo grupo de trabajo para frenar el movimiento de armas iraníes y bienes sujetos a sanciones. Las medidas llegan en medio del conflicto entre ambos países y de un bloqueo naval que, según Washington, ha impedido exportaciones iraníes de crudo por más de 25.000 millones de dólares, con efectos sobre el comercio energético y el tráfico marítimo regional.
Recompensas por datos sobre instalaciones y personal nuclear
El programa Recompensas por la Justicia del Departamento de Estado solicita información sobre instalaciones, equipos y personas vinculadas al programa nuclear iraní. El departamento sostiene que Irán no ha cumplido sus obligaciones de salvaguardias nucleares ante el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Según Washington, esto impide al organismo mantener una visión continua de la producción y las reservas de algunos componentes clave, entre ellos las centrifugadoras.
Las centrifugadoras se utilizan para producir uranio enriquecido. Este material puede servir como combustible para reactores civiles, mientras que un enriquecimiento de alrededor del 90% o superior permite fabricar armas nucleares. Irán afirma que su programa tiene fines pacíficos y que no pretende desarrollar armas nucleares.
El Departamento de Estado indicó que podría ayudar a reubicar a quienes aporten información.
Washington cifra en 25.000 millones el crudo bloqueado
El Mando Central de Estados Unidos señaló que el recién creado grupo de trabajo Iron Gate operará desde Tampa, Florida, en coordinación con otras agencias federales. Su labor incluirá limitar el flujo transfronterizo de armas y bienes sancionados, así como interrumpir las fuentes de ingresos ilícitos asociadas.
El mando calcula que el bloqueo naval de los puertos iraníes ha impedido exportaciones de petróleo por más de 25.000 millones de dólares. La cifra refleja el impacto directo de la medida sobre los ingresos energéticos de Irán y el comercio regional de crudo, además de su función en materia de seguridad y aplicación de sanciones. Estados Unidos no detalló cómo elaboró esa estimación.
Sin acuerdo confirmado para reabrir Ormuz
En las últimas semanas han aumentado las especulaciones sobre la posibilidad de que Estados Unidos lance otra operación militar a gran escala contra Irán. Washington afirma que los bombardeos estadounidenses e israelíes causaron graves daños a instalaciones nucleares iraníes. Las declaraciones sobre la instalación subterránea de Pickaxe Mountain también han alimentado la atención sobre una posible escalada, aunque dirigentes estadounidenses han dicho que no tienen prisa por actuar.
El conflicto, que ya dura ocho meses, y los daños a infraestructuras económicas y militares forman parte del contexto de las negociaciones. Estados Unidos afirma que ambas partes mantienen contactos y que Irán quiere alcanzar un acuerdo. Un portavoz del Ministerio de Exteriores de Catar dijo que las propuestas están en revisión y expresó su esperanza de que se llegue a un pacto.
Negociadores iraníes han planteado a través de mediadores una propuesta para reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de dos días si Estados Unidos acepta siete condiciones fijadas por Teherán. En junio, ambos países alcanzaron un acuerdo inicial para poner fin a la guerra y reabrir el paso, pero este se vino abajo semanas después, cuando Irán volvió a atacar el tráfico marítimo y Estados Unidos restableció el bloqueo.
La oferta de recompensas, el despliegue del grupo Iron Gate y el bloqueo siguen vigentes. Por ahora, no hay un nuevo acuerdo confirmado para reabrir el estrecho de Ormuz ni para reanudar las exportaciones iraníes de crudo.