La policía surcoreana ha remitido a la Fiscalía a 18 usuarios de Polymarket por presunta participación en juegos de azar ilegales mediante contratos de mercados de predicción. La investigación determinó que 26 usuarios negociaron conjuntamente 17.600 millones de wones, unos 12,7 millones de dólares, en mercados políticos, económicos y sociales de la plataforma. El caso gira en torno a si estos contratos deben considerarse juegos de azar conforme a la legislación surcoreana o si se asemejan más a inversiones en derivados que pueden cerrarse antes de su vencimiento.
26 usuarios negociaron 17.600 millones de wones
La unidad de investigación cibernética de la Agencia Provincial de Policía de Gangwon había abierto investigaciones formales contra 26 usuarios al 15 de septiembre. Los datos fueron obtenidos de la Agencia Nacional de Policía por la oficina del diputado surcoreano Yoon Kun-young y posteriormente divulgados públicamente. De los usuarios investigados, 18 han sido remitidos a la Fiscalía.
Los documentos de la investigación muestran que un solo usuario realizó operaciones por unos 5.700 millones de wones, equivalentes a casi 3,8 millones de dólares. Las transacciones estaban vinculadas a cuestiones políticas, económicas y sociales incluidas en Polymarket, y los participantes asignaban fondos en función del resultado de cada contrato. El volumen negociado varió de forma considerable entre los distintos usuarios.
Las transacciones de blockchain ayudaron a identificar a usuarios
Aunque el acceso a Polymarket fue restringido en Corea del Sur, los investigadores utilizaron inteligencia de fuentes abiertas y registros públicos de transacciones en blockchain para rastrear movimientos de fondos y direcciones de billeteras relacionadas. Esos registros permitieron identificar a algunos titulares de billeteras y vincularlos con actividad en la plataforma.
Polymarket ofrece cierto grado de anonimato, pero las transacciones realizadas en blockchain pueden consultarse públicamente. La investigación pone de relieve que los datos registrados en cadena pueden servir como una pista relevante para las fuerzas de seguridad cuando el acceso a la información de las cuentas de una plataforma es limitado o los usuarios operan mediante billeteras bajo su propio control.
El punto central: ¿juego de azar o inversión?
La policía sostiene que las operaciones encajan en la definición de juego de azar prevista en el artículo 246 del Código Penal surcoreano, que contempla apostar bienes sobre resultados inciertos. También citó precedentes del Tribunal Supremo según los cuales la necesidad de realizar análisis o aplicar criterio no elimina necesariamente el componente de azar cuando el resultado sigue siendo incierto.
Los usuarios investigados alegan que la operativa de Polymarket se aproxima más a la inversión en derivados que a una apuesta convencional. A diferencia de una apuesta única, los contratos de Polymarket se cruzan mediante un libro de órdenes, lo que permite a los operadores cerrar sus posiciones antes de que expire el contrato. La clasificación jurídica de la estructura contractual, el propósito de negociación de los participantes y la forma en que se generan los rendimientos podrían ser aspectos centrales del caso.
Kim Tae-rim, abogado del despacho AXIS Law, señaló que los contratos de Polymarket se diferencian estructuralmente de los juegos de azar habituales porque pueden negociarse o cerrarse mediante un libro de órdenes antes de su vencimiento. En las apuestas tradicionales, por lo general, la liquidación se produce mediante un único pago basado en el resultado final. Sin embargo, todavía no está resuelto si ese mecanismo basta para modificar la calificación jurídica de la actividad conforme a la legislación surcoreana.
Corea del Sur restringió el acceso nacional a Polymarket
Las remisiones a la Fiscalía se producen después de que Corea del Sur intensificara el escrutinio sobre las plataformas de mercados de predicción. En agosto, la Comisión de Estándares de Comunicaciones de Corea solicitó a los proveedores de servicios de internet que bloquearan el acceso nacional a Polymarket, entre otros motivos por su estructura de pagos, en la que el ganador recibe el importe total correspondiente al contrato.
Polymarket sostuvo que no ofrecía servicios en coreano y que sus mecanismos de pago no debían quedar sujetos a la legislación surcoreana. Los reguladores rechazaron esa posición y siguieron adelante con las restricciones de acceso dentro del país.
Con 18 usuarios ya incorporados al proceso fiscal, el caso ha dejado de centrarse únicamente en si Polymarket puede operar en Corea del Sur y pasa a examinar si la participación individual en sus contratos puede generar responsabilidad penal. La información disponible indica que la policía ha completado parte de la investigación y ha avanzado una calificación jurídica, pero aún está por determinar si la Fiscalía presentará cargos y cómo interpretarán los tribunales el artículo 246.