
Europa enfrenta nuevos desafíos políticos mientras se intensifica el sentimiento de aversión al riesgo en el mercado
Con la continua inestabilidad política en las dos grandes economías de Francia y Japón, el mercado financiero internacional ha vuelto a entrar en un período de alta volatilidad. Aunque el Primer Ministro de Francia, Sébastien Lecornu, juró "centrarse en resolver la crisis actual" tras su reelección, las profundas divisiones políticas han hecho tambalear los cimientos de su gobierno. Los analistas señalan que la inestabilidad del gobierno francés se ha convertido en uno de los principales factores de perturbación para los activos de riesgo globales.
Actualmente, la oposición en la Asamblea Nacional de Francia está gestando una moción de censura contra el gobierno de Lecornu. Aunque dicha moción aún no ha entrado en el proceso formal, los inversores están ampliamente preocupados de que, si el gobierno cae, Francia podría enfrentarse a una nueva ola de incertidumbre fiscal y retrasos presupuestarios. Esto debilitaría la confianza en la segunda mayor economía de la zona euro, afectando así el desempeño del euro.
Según el diario Le Figaro, la formación del nuevo gabinete de Lecornu sigue en curso y aún no se han decidido los principales cargos, mientras que las figuras políticas que son vistas como posibles candidatos para las elecciones presidenciales de 2027 serán excluidas. Esta estrategia política se considera un intento de evitar una lucha prematura por el poder dentro del partido, pero al mismo tiempo disminuye aún más la estabilidad del gobierno.
El riesgo político se extiende, afectando la confianza en los mercados europeos
La incertidumbre política en Francia, junto con el cierre continuo del gobierno de los Estados Unidos, ha llevado a un aumento notable en la demanda de activos de refugio. Dos de las principales naciones occidentales están casi al mismo tiempo en un punto muerto político, lo que ha llevado a los inversores a reevaluar su exposición al riesgo.
El Centro de Investigaciones de Políticas Económicas (CEPR) de Europa analiza que si el estancamiento político en Francia persiste a largo plazo, tendrá un impacto indirecto en la coordinación fiscal y la gestión de la inflación en la zona euro. Con el Banco Central Europeo entrando en un período de cambio de políticas, cualquier interferencia política podría amplificar la volatilidad del mercado.
Un informe del Deutsche Bank indica que el euro ha estado debilitándose continuamente frente al dólar, y que parte de los flujos de capital ya han comenzado a retirarse del mercado de acciones europeo hacia activos en oro y dólares. El rendimiento de los bonos franceses a 10 años ha aumentado casi 15 puntos básicos, lo que demuestra que el mercado está exigiendo una mayor prima de riesgo.
Los cambios políticos en Japón se suman a la incertidumbre en el este de Asia
Fuera de Europa, el cambio en la estructura política de Japón también se ha convertido en un punto de atención en el mercado. La nueva líder del partido gobernante, Sanae Takaichi, declaró al asumir el cargo que continuaría con políticas fiscales relajadas para estimular la economía interna, pero su postura política ha generado preocupación en el mercado. Algunos analistas opinan que Takaichi podría mantener una política monetaria ultra relajada, debilitando así el yen y promoviendo una mayor transferencia de inversiones hacia activos seguros como el oro.
Según la Bolsa de Valores de Tokio, desde que asumió el nuevo liderazgo, el yen se ha depreciado más del 3%, marcando un nuevo mínimo en lo que va del año. Esta tendencia no solo ha reducido el atractivo internacional de los activos japoneses, sino que también ha elevado indirectamente el precio global del oro.
Economistas del Fondo Monetario Internacional (FMI) señalan que el cambio político en Japón podría llevar a una reevaluación de los planes de gasto fiscal, y esta incertidumbre está alterando los flujos de capital en Asia y empujando a los inversores de la región hacia categorías de activos más estables.
El oro vuelve a ganar atención mientras los Bancos Centrales aumentan sus reservas
En el contexto de un aumento simultáneo en los riesgos políticos en Europa y Asia, el oro ha vuelto a convertirse en un activo clave de refugio en las carteras de inversión globales. Alex Kuptsikevich, analista senior de FxPro, destacó en su último comentario que el sólido desempeño del oro actual no solo se debe a las expectativas de reducción de tasas de la Fed, sino también al "sentimiento de inseguridad sistémica" generado por la inestabilidad política.
Él señala: "La inestabilidad política a menudo provoca un rápido retorno de capital al mercado de metales preciosos a corto plazo, y el comportamiento de los bancos centrales de aumentar sus reservas de oro este año ha reforzado aún más esta tendencia".
De acuerdo con los datos del Consejo Mundial del Oro (WGC), la cantidad neta de compras de oro acumulada por los bancos centrales globales en los tres primeros trimestres de 2025 ha alcanzado las 780 toneladas, incrementando un 14% en comparación con el mismo período del año pasado. Entre estos, algunos bancos centrales de países europeos han reiniciado por primera vez sus planes de compra de oro, lo que se considera una respuesta directa a las tensiones geopolíticas.

