Las acciones de Advanced Micro Devices (AMD) llegaron a subir hasta 615,99 dólares el 21 de septiembre, lo que elevó por primera vez la capitalización del fabricante de chips por encima del billón de dólares. El valor retrocedió después de ese nivel: cotizaba en 609,65 dólares, con una subida superior al 8% en la sesión y una valoración cercana a 995.000 millones de dólares. Nvidia avanzó un 2,33% durante la misma jornada.
El repunte no se ha extendido por igual a todos los valores vinculados a la inteligencia artificial. Los inversores han dirigido parte de sus flujos hacia las CPU y sus proveedores, mientras Intel y Arm Holdings también han superado el comportamiento de Nvidia. El próximo examen para AMD será comprobar si el aumento de los pedidos y las subidas de precios previstas se traducen en más ingresos y beneficio en el cuarto trimestre, condición necesaria para que el movimiento bursátil se mantenga.
AMD entra en el grupo del billón de dólares
AMD se convirtió el lunes en el cuarto fabricante estadounidense de chips que supera una capitalización de un billón de dólares, después de Nvidia, Broadcom y Micron. Intel subió un 12,03% hasta cerrar en 121,67 dólares, con una valoración aproximada de 639.320 millones de dólares. Arm Holdings ganó un 15,47% y alcanzó una capitalización cercana a 339.930 millones de dólares. Ninguna de las dos compañías se aproxima todavía al umbral del billón.
La importancia del movimiento para AMD no reside únicamente en la subida porcentual de la jornada, sino también en haber atravesado por primera vez ese nivel de capitalización. La acción llegó a 615,99 dólares antes de corregir, una evolución que refleja que el mercado sigue valorando tanto el nivel de las acciones como la duración del gasto en inteligencia artificial.
La inferencia desplaza el foco hacia las CPU
El cambio en los flujos de inversión está relacionado con la evolución de las aplicaciones de inteligencia artificial, que avanzan desde el entrenamiento de modelos hacia la inferencia en tiempo real. El agente de inteligencia artificial de uso general de Meta, Muse, alcanzó el primer puesto de la clasificación de la App Store de Apple en Estados Unidos. Ese avance llevó a los operadores a valorar si los servicios de IA que responden a los usuarios en tiempo real necesitarán combinar en mayor medida procesadores centrales y procesadores gráficos a medida que crezcan.
El consejero delegado de Intel, Lip-Bu Tan, afirmó la semana pasada en una conferencia de Splunk celebrada en Denver: «La demanda de CPU es muy elevada y solo podemos cubrir el 50% de las necesidades de nuestros clientes». Sus declaraciones reforzaron la atención del mercado sobre la limitada oferta de procesadores centrales. Como los principales productos de Nvidia siguen concentrados en los procesadores gráficos, parte del capital dirigido a los proveedores de CPU no se ha trasladado a la compañía.
AMD comercializa tanto CPU como GPU, lo que la sitúa en una posición favorable para beneficiarse de las expectativas de una mayor demanda de computación de propósito general. Sin embargo, los próximos resultados deberán confirmar hasta qué punto esas expectativas se convierten en envíos efectivos.
AMD prepara subidas de precios para algunos chips
Otro catalizador específico de la compañía es el plan para elevar los precios de determinados productos a partir del cuarto trimestre de 2026. La información disponible indica que AMD ha comunicado a sus clientes que los precios de los aceleradores de inteligencia artificial, los chips gráficos y los chipsets para placas base podrían aumentar cerca de un 10%, en parte por el incremento de los costes de Taiwan Semiconductor Manufacturing Co.
Los datos conocidos hasta ahora no mencionan los procesadores de escritorio Ryzen. Si AMD consigue mantener el volumen de pedidos tras subir los precios de sus chips de IA y productos relacionados, los ingresos y los márgenes podrían recibir apoyo. Si los clientes retrasan sus compras por el encarecimiento, una mejora del margen podría quedar compensada por una reducción de los envíos. Los resultados del cuarto trimestre mostrarán si los cambios de precios ya se reflejan en la cuenta de resultados.
Nvidia ganó menos en porcentaje, pero más en dólares
Nvidia subió un 2,33% el lunes. Con una capitalización aproximada de 5,49 billones de dólares, ese avance añadió unos 128.000 millones de dólares a su valor bursátil en una sola sesión, más de un tercio de la capitalización total de Arm Holdings. Por tanto, la menor subida porcentual de Nvidia no implica que el impacto en dólares haya sido reducido.
El tamaño de cada compañía también modifica la lectura de los movimientos diarios. Un avance superior al 8% bastó para que AMD alcanzara un nuevo umbral redondo de valoración, mientras que un incremento de unos 128.000 millones de dólares supone una variación porcentual relativamente pequeña para Nvidia. La diferencia refleja tanto la rotación entre la exposición a CPU y GPU como la base de capitalización mucho mayor de las principales compañías del sector.
Los resultados pondrán a prueba el gasto en IA
El 10 de septiembre, las acciones de AMD e Intel superaron líneas de tendencia bajista que habían limitado su avance durante varios meses. Nvidia subió un 2,12% ese día, mientras AMD cerró en 521,10 dólares. A comienzos de septiembre, los valores de chips se vieron presionados después de que Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, advirtiera de que el crecimiento de la industria de la inteligencia artificial podría ralentizarse.
La superación del billón de dólares por parte de AMD se produce, por tanto, mientras los inversores revisan sus expectativas sobre el gasto de capital en inteligencia artificial. La escasez de CPU y las posibles subidas de precios de determinados chips de IA han dado a AMD un nuevo argumento de mercado. Aun así, todavía no existe un conjunto completo de resultados financieros que permita determinar si la inversión en IA se acerca a un máximo o si los clientes aceptarán precios más altos.
Los resultados del próximo cuarto trimestre deberán responder a dos cuestiones centrales: si las subidas de precios pueden generar un aumento del beneficio y si la demanda implícita en el avance de las acciones de AMD ya se ha traducido en actividad real para la empresa.