Las bolsas estadounidenses cerraron el lunes con fuertes avances, aunque la evolución interna del mercado mostró una divergencia poco habitual. El Nasdaq Composite ganó cerca de un 2% y alcanzó un máximo histórico de cierre, mientras que el S&P 500 subió un 1,49%, hasta 7.764,70 puntos, y quedó a menos de un 1% de un nuevo máximo de 52 semanas. Sin embargo, 30 compañías del índice marcaron nuevos mínimos de 52 semanas, frente a solo siete que alcanzaron nuevos máximos.
La diferencia indica que el avance está concentrado principalmente en un grupo reducido de sectores y grandes empresas, en lugar de reflejar una mejora generalizada del mercado. Para los operadores, que aumente el número de acciones en mínimos mientras el índice de referencia se aproxima a un máximo puede revelar una debilidad que no se aprecia únicamente a través de la subida del índice.
Un patrón del S&P 500 que no se veía desde 1999
Jason Goepfert, fundador de SentimenTrader y actualmente asesor de NextGen News, señaló que la última sesión con esta misma combinación de condiciones se produjo el 21 de diciembre de 1999. Ese día, el índice avanzó al menos un 1%, terminó a menos de un 1% de un nuevo máximo de 52 semanas y registró más valores en nuevos mínimos de 52 semanas que en nuevos máximos. La burbuja de las puntocom no alcanzaría su techo hasta varios meses después.
Goepfert añadió que el único antecedente anterior identificado en los registros históricos tuvo lugar el 23 de julio de 1929. Ninguno de esos periodos puede tomarse como una comparación directa con el mercado actual, pero el indicador muestra que la distancia entre el nivel del índice y el comportamiento de sus componentes ha alcanzado una magnitud poco frecuente.
Hasta el cierre del lunes, el S&P 500 acumulaba una subida superior al 13% en el año y un avance de más del 19% en los últimos seis meses. El índice se mantiene cerca de niveles récord, pero el aumento de las acciones que marcan nuevos mínimos apunta a que la subida no cuenta con un respaldo homogéneo entre sus componentes.
Servicios de comunicación y tecnología concentran las ganancias
Art Hogan, estratega jefe de mercados de B. Riley Wealth, afirmó que la cuestión central es identificar qué sectores impulsaron la subida del lunes y cuáles quedaron al margen.
Los sectores de servicios de comunicación, tecnologías de la información y consumo discrecional lideraron la sesión. El sector tecnológico terminó a menos de un 1% de su máximo de 52 semanas, mientras que los servicios de comunicación seguían aproximadamente un 4% por debajo de su máximo. El consumo discrecional se situaba cerca de un 7% por debajo de su respectivo techo.
Hogan describió una separación clara entre los sectores que lideran el mercado a corto plazo y las acciones que ya muestran un deterioro. Los valores sometidos a presión tienen más probabilidades de seguir estableciendo nuevos mínimos, mientras que la concentración de las ganancias en unos pocos sectores fuertes reduce el número de acciones capaces de marcar nuevos máximos. El resultado fue la combinación poco habitual del lunes: un índice al alza junto con un número mayor de componentes en nuevos mínimos.
Las tensiones en Oriente Próximo y la energía siguen condicionando al mercado
Hogan considera que podrían repetirse sesiones similares de forma intermitente durante los próximos meses si el sentimiento del mercado continúa siendo frágil. Entre los factores que podrían limitar la capacidad de los índices para prolongar la subida hasta nuevos máximos citó las tensiones en Oriente Próximo, los precios elevados de la energía y nuevas subidas de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal.
Su valoración no implica necesariamente que los índices tengan que cambiar de dirección. Pone el foco, más bien, en las presiones externas que siguen afectando a las condiciones que sustentan el repunte. Una presión persistente de los precios energéticos podría devolver la inflación y las expectativas sobre los tipos de interés al centro de la valoración de las acciones. Si el conflicto se prolonga, los inversores también podrían mantener la concentración en un número limitado de sectores considerados relativamente resistentes o con mayor visibilidad sobre el crecimiento de sus beneficios.
Los datos de cierre del lunes dejaron así dos señales contrapuestas. Los principales índices registraron avances sólidos, el Nasdaq alcanzó un récord de cierre y el S&P 500 se acercó a un máximo. Al mismo tiempo, 30 de sus componentes marcaron nuevos mínimos de 52 semanas, frente a siete nuevos máximos. La siguiente prueba para el mercado no será solo determinar si los índices pueden seguir subiendo, sino también si el avance se extiende a una proporción mayor de las acciones individuales.