Las bolsas estadounidenses comenzaron la semana al alza. La caída del precio del crudo, las expectativas de posibles señales de distensión entre Estados Unidos e Irán y las subidas de las grandes tecnológicas impulsaron a los principales índices. El Nasdaq Composite avanzó 599 puntos, un 2,3%, hasta 27.122 unidades, y marcó un máximo histórico de cierre. El S&P 500 ganó un 1,5%, hasta 7.764 puntos, mientras que el Dow Jones Industrial Average subió un 0,7%, hasta 52.048.
Intel, AMD y Arm lideran el avance del Nasdaq
Las compras del lunes se concentraron en las grandes compañías tecnológicas y los fabricantes de semiconductores. El sector de servicios de comunicación se situó entre los que más subieron dentro del S&P 500, seguido de cerca por tecnología, mientras que las empresas de chips registraron avances especialmente pronunciados.
La atención de los inversores se centró también en el lanzamiento por parte de Meta de su agente de inteligencia artificial Muse. La iniciativa elevó las expectativas sobre la demanda de capacidad de procesamiento, semiconductores y centros de datos, áreas estrechamente vinculadas al crecimiento de las inversiones en inteligencia artificial.
Intel subió un 12,1%, prolongando el repunte iniciado la semana pasada. El mercado sigue pendiente de las informaciones sobre conversaciones entre Intel y SK Hynix relacionadas con la fabricación de chips en Estados Unidos, unas expectativas que continuaron respaldando la cotización de Intel. SK Hynix avanzó un 0,7%. Advanced Micro Devices y Arm también terminaron al alza y contribuyeron de forma relevante al avance del Nasdaq.
El retroceso del petróleo reduce la presión sobre los costes
Los futuros del West Texas Intermediate con vencimiento más cercano cayeron un 4,5%, hasta 95,78 dólares por barril. El crudo acumula una caída cercana al 10% desde el máximo reciente, próximo a 106 dólares, alcanzado el 15 de septiembre.
El descenso del petróleo moderó parte de las preocupaciones sobre los costes energéticos y la inflación, lo que generó un entorno menos restrictivo para las acciones tecnológicas, muchas de ellas negociadas con valoraciones elevadas.
José Torres, economista jefe de Interactive Brokers, afirmó que el mercado mantenía una visión optimista ante la posibilidad de que durante la Asamblea General de Naciones Unidas de esta semana surgieran contactos o algún acuerdo de alto el fuego. Una reducción de las tensiones podría permitir una recuperación gradual del tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz.
No obstante, la evolución diplomática aún puede influir en los precios de la energía y en la volatilidad de los activos de riesgo. Por ello, los inversores siguen centrados en el resultado de las negociaciones concretas y no únicamente en declaraciones aisladas.
Las conversaciones entre Washington y Pekín siguen bajo vigilancia
Wall Street también sigue las conversaciones de alto nivel entre Estados Unidos y China previstas para esta semana. Jay Woods, estratega jefe de mercados de Freedom Capital Markets, señaló que los inversores buscan un acuerdo o una fórmula que permita reducir los aranceles y mejorar el suministro de minerales críticos.
Un avance en las negociaciones podría mantener el respaldo a los valores tecnológicos, industriales y de consumo. En cambio, un estancamiento reavivaría la preocupación por las tensiones comerciales y podría ampliar los movimientos del mercado.
El repunte del lunes combinó las compras de acciones vinculadas a los chips y la inteligencia artificial con el retroceso del petróleo y una relajación temporal de las inquietudes geopolíticas. Con el Nasdaq en un máximo histórico de cierre, la atención se dirige ahora a la evolución de las negociaciones diplomáticas, los precios de la energía y las noticias específicas del sector de semiconductores.