
Myanmar propone cero aranceles a cambio de ajustes en EE.UU. para evitar el impacto arancelario
A medida que Estados Unidos planea imponer un 40% de aranceles adicionales a Myanmar a partir del 1 de agosto, Myanmar ha propuesto aplicar aranceles del 0% al 10% a los productos estadounidenses a cambio de que EEUU reduzca los aranceles a productos de Myanmar al rango del 10%-20%. El gobierno militar de Myanmar también expresó su disposición a enviar una delegación de alto nivel a los EE.UU. para buscar un avance antes de la fecha límite arancelaria.
Esta medida no solo refleja la dependencia de Myanmar del mercado estadounidense y del flujo de capital en dólares, sino que también muestra cómo las economías pequeñas adoptan estrategias más flexibles en las negociaciones para ganar espacio de maniobra en un contexto global de creciente proteccionismo comercial.
La estrategia arancelaria de Trump se convierte en una palanca de negociación
La nueva política arancelaria recíproca anunciada por el gobierno de Trump muestra su estrategia constante de "presionar primero, negociar después". Aunque las nuevas tasas arancelarias programadas para el 9 de julio se retrasaron hasta el 1 de agosto, los aranceles sobre países como Myanmar, Malasia y Japón siguen siendo elevados.
Los observadores del mercado señalan que Trump ha dejado espacio para ajustes en la política arancelaria y ha insinuado en correspondencia su disposición a ajustar las tasas en función de los resultados de las negociaciones. Esto ha dado a países como Myanmar la oportunidad de reducir las pérdidas a través de negociaciones durante el "período de ventana".
Además, Trump ha propuesto eximir de aranceles a los países que abran sus mercados o establezcan fábricas en EE.UU., con el fin de atraer la relocalización de industrias a Estados Unidos, logrando una reestructuración del comercio y de las cadenas de suministro.
Industria de confección y exportaciones de Myanmar enfrentan ajustes
Aunque las órdenes de confección exportadas a EEUU no representan una gran proporción, la confección y la industria textil, siendo sectores intensivos en mano de obra importantes para Myanmar, son áreas notablemente afectadas por el impacto arancelario. Si se implementan aranceles del 40%, se perjudicará aún más la capacidad de negociación de las exportaciones de confección y algunas industrias ligeras de Myanmar.
Sin embargo, algunos análisis señalan que debido a la alta elasticidad en la cadena de suministro de la industria de la confección, algunos exportadores podrían mitigar la presión de los aranceles al trasladar su producción o ajustar de manera flexible la estructura de los pedidos.
Además, Myanmar está intentando amortiguar el impacto de las restricciones de exportación a EE.UU. mediante la estructura flexible de exportaciones y el fortalecimiento de la cooperación con el mercado de la ASEAN.
El sudeste asiático podría alcanzar un nuevo equilibrio
En el contexto de aranceles recíprocos impulsado por Trump, algunos países del sudeste asiático están acelerando sus consultas con EE.UU. para mitigar los riesgos del impacto arancelario derivados de la dependencia del comercio exterior. Anteriormente, Camboya logró ajustes arancelarios significativos a través de interacciones de alto nivel, lo que también ha servido como referencia para países como Myanmar.
Algunos institutos de investigación señalan que los ajustes arancelarios actuales de EE.UU. están influenciados por el contexto de la competición entre EE.UU. y China, y que los países del sudeste asiático podrían ser incorporados en un nuevo equilibrio de cadenas de suministro y exportaciones. Myanmar, como un país nodal clave en esta región, podría impactar en el ritmo y la referencia para las negociaciones comerciales de otros países de la región con EE.UU. según los resultados de sus negociaciones arancelarias.
El mercado está atento al período de negociación antes de agosto y su posible impacto
Con la fecha de entrada en vigor de los aranceles el 1 de agosto acercándose, si Myanmar puede lograr una reducción o aplazamiento de los aranceles durante este período de ventana se ha convertido en un punto focal del mercado. Si ambas partes logran un compromiso en los aranceles, se aliviaría en cierta medida la presión operativa para las empresas exportadoras de Myanmar a EEUU y podría proporcionar una ruta de referencia para otros países que enfrentan problemas arancelarios similares.
Al mismo tiempo, para Estados Unidos, aunque los altos aranceles están en línea con el objetivo estratégico de "relocalización industrial", también podrían aumentar los costos de importación en los sectores de confección e industrias ligeras, elevando el nivel de inflación interna y convirtiéndose en una variable potencial para la política monetaria.
En las próximas semanas, si la delegación de Myanmar visita EE.UU. y los resultados de las negociaciones serán una señal importante para juzgar la estabilidad de las cadenas de suministro y el comercio regional por parte de inversores.

