- La última encuesta del Banco Central de México muestra que los analistas del sector privado han reducido la expectativa de inflación general para finales de 2026 al 4%, y la tasa de inflación subyacente también se desacelera al 4%.
- Los analistas han elevado la previsión de crecimiento del Producto Interno Bruto de México para 2026 del 1.10% al 1.20%, mostrando signos de un aumento en el impulso de recuperación económica.
- Los expertos encuestados esperan que la tasa de interés de referencia del Banco Central de México se mantenga en 6.50% hasta finales del próximo año, con la política monetaria entrando en un período de observación.
La desaceleración de la inflación libera espacio para reevaluar políticas
La expectativa de inflación general se ha reducido del 4.2% al 4%, y la expectativa de inflación subyacente también se ha ajustado al 4%, indicando que la presión al alza sobre los precios se ha moderado. La caída de la inflación refleja una mejora gradual en la relación entre oferta y demanda, aliviando las preocupaciones del mercado sobre una inflación persistentemente por encima del objetivo. Si los datos de inflación continúan descendiendo según lo previsto, los operadores podrían reevaluar moderadamente la curva de tasas de interés a medio y largo plazo.
La revisión al alza del crecimiento económico mejora las expectativas fundamentales
Los analistas han elevado la expectativa de crecimiento del PIB para 2026 del 1.10% al 1.20%, lo que refleja un aumento en la confianza en la vitalidad de la manufactura y las exportaciones locales. La mejora marginal en las expectativas fundamentales ha estimulado el interés en los activos de riesgo locales, con un flujo de capital que se calienta marginalmente. Si el entorno comercial externo se mantiene estable, las ganancias de las empresas locales y las valoraciones del sector recibirán apoyo.
La tasa de interés se mantiene en 6.50%, asegurando la atracción del carry trade
Se espera que la tasa de interés de referencia del Banco de México (Banxico) se mantenga en 6.50% hasta finales del próximo año, marcando el fin temporal del ciclo de recortes de tasas de esta política monetaria. La alta tasa de política mantiene el diferencial con los mercados externos, consolidando la atracción del carry trade del peso mexicano (USDMXN). Los fondos continúan asegurando activos de alto rendimiento, reduciendo las expectativas de volatilidad a corto plazo en el mercado de divisas.
Interacción entre activos y cobertura de riesgos macroeconómicos
Con la combinación de un crecimiento acelerado y tasas de interés estables, la curva de rendimiento de los bonos tiende a aplanarse. La fijación de precios del mercado busca un equilibrio entre la recuperación del crecimiento y las tasas restrictivas, mostrando una inclinación hacia sectores defensivos de alto dividendo en la asignación de activos. Si la liquidez macroeconómica global no sufre cambios drásticos, la aversión al riesgo de los activos financieros mexicanos mantendrá su resiliencia. El mercado seguirá atento a los cambios en los datos futuros.