El último informe temático del Deutsche Bank señala que el conflicto actual en Irán se está convirtiendo en un punto de inflexión para el sistema global de liquidación de energía y podría impulsar el surgimiento del "petroyuan", poniendo fin al dominio del "petrodólar" que ha perdurado por más de medio siglo. La estratega de Deutsche Bank, Mallika Sachdeva, opina que la inestabilidad geopolítica está poniendo a prueba la posición monopolística del dólar en el comercio internacional de petróleo. Según datos de monitoreo naviero citados por Deutsche Bank, Irán actualmente ha establecido la liquidación en yuanes como una de las condiciones potenciales para que los barcos transiten por el estrecho de Ormuz.
Reacción del mercado
Las expectativas de diversificación de la moneda de liquidación en el mercado global de commodities han aumentado significativamente. Con el estrecho de Ormuz, que maneja el 20% del transporte mundial de petróleo y gas, operando a media capacidad, los precios de petróleo, cereales y metales continúan fluctuando en altas tasas. La Organización Mundial del Comercio (OMC) advierte que el bloqueo del estrecho provocará una escasez de suministro de fertilizantes que reducirá directamente la producción mundial de cultivos, elevando así las expectativas inflacionarias. Aunque el gobierno de Trump ha declarado avances en las negociaciones, el envío de 3,000 soldados adicionales a Medio Oriente ha contrarrestado el optimismo del mercado, y la aversión al riesgo sigue dominando el mercado de bonos.
Impacto en la industria
El proceso de desdolarización de la infraestructura de pagos está acelerándose. El informe señala que las exportaciones de petróleo de Arabia Saudita a China ya alcanzan cuatro veces la cantidad enviada a EE.UU., y esta asimetría en la estructura comercial está desestabilizando la base del acuerdo de petrodólares. Actualmente, los países del Golfo están comenzando a probar activamente sistemas de liquidación no basados en el dólar, incluyendo el "puente de moneda digital multilateral de bancos centrales (mBridge)". Deutsche Bank advierte que las grietas en el sistema del petrodólar tendrán profundas repercusiones posteriores, alterando el flujo del comercio global y la lógica de asignación de reservas de divisas de los bancos centrales.
Contexto de política
El sistema de petrodólares, establecido desde 1974, ha sido el pilar de la hegemonía del dólar. Sin embargo, la guerra actual en Irán está obligando a los países importadores de energía a reevaluar los riesgos de seguridad y liquidación. China, como el mayor cliente de petróleo de Irán, está utilizando su enorme demanda de mercado para acelerar la internacionalización del yuan. Este cambio en el rol monetario no es simplemente una evolución financiera, sino una manifestación directa del juego geopolítico en el ámbito financiero que prefigura el desmantelamiento del viejo orden financiero energético basado en la seguridad geopolítica.
Perspectiva de inversión
Los inversores institucionales están reevaluando las primas de riesgo a largo plazo de los activos denominados en dólares. Si la proporción del yuan en la liquidación energética sigue aumentando, el peso del dólar en las reservas y ahorros globales enfrentará una presión estructural a la baja. Deutsche Bank recomienda a los inversores que observen los activos de commodities cotizados en monedas no basadas en el dólar y que estén alertas ante una espiral inflacionaria a largo plazo provocada por la crisis energética. Con la diversificación de monedas de liquidación energética a nivel global, es posible que en los próximos años se reestructure la lógica de valoración en el mercado de la deuda soberana.