
El dólar sigue bajo presión, el mercado espera datos clave
En la primera semana de septiembre, el índice del dólar continúa débil, cayendo a 97.536 durante la sesión, su nivel más bajo en cinco semanas. Los inversores en general creen que es muy probable que la Reserva Federal adopte una política monetaria flexible en la próxima reunión, lo que ha reducido la demanda de dólares como refugio seguro. Desde agosto, el índice del dólar ha acumulado una caída del 2.2%, y el ajuste de posiciones en el mercado ha amplificado aún más el descenso del dólar.
Durante la próxima semana, se publicarán varios datos clave relacionados con el empleo y la inflación, incluyendo la Encuesta de Vacantes y Rotación Laboral (JOLTS), datos de empleo de ADP y el esperado reporte de empleo no agrícola. Estos datos no solo proporcionarán pistas importantes sobre la salud del mercado laboral, sino que también influirán directamente en la política de la Reserva Federal en septiembre.
Expectativas de recortes de tasas de interés aumentan pero hay diferencias
El mercado actualmente espera en general que la Reserva Federal reduzca las tasas de interés en 25 puntos básicos en septiembre, y que la reducción acumulada alcance los 100 puntos básicos para 2026. Sin embargo, existen diferencias entre distintas instituciones. Algunos analistas señalan que si los datos posteriores confirman una desaceleración económica significativa, podría desencadenar recortes de tasas más agresivos; por el contrario, si no se alivian las presiones inflacionarias, el margen de flexibilidad podría estar limitado.
Los investigadores del banco Société Générale advierten que, si el mercado laboral muestra resiliencia, las expectativas excesivamente acomodaticias podrían debilitarse, lo que podría provocar un rebote a corto plazo del dólar. Sin embargo, en general, los riesgos a la baja del dólar siguen siendo mayores que las posibilidades al alza.
Factores políticos incrementan la incertidumbre
Además de los datos macroeconómicos, los choques políticos internos en EE. UU. también han llevado a un enfoque más cauteloso por parte de los inversores. Trump ha intentado destituir al gobernador de la Reserva Federal, Cook, desatando un acalorado debate sobre la independencia del banco central. Al mismo tiempo, una decisión judicial revocó la mayoría de las políticas arancelarias de Trump, y aunque los detalles de implementación aún están revisándose, el potencial "riesgo de vinculación" de las políticas fiscales y monetarias preocupa al mercado.
Los analistas creen que si la independencia de la Reserva Federal sigue siendo desafiada, las expectativas políticas podrían volverse más difíciles de predecir, y el riesgo de prima del mercado financiero podría ser reevaluado. El equipo de estrategia del Deutsche Bank señala que el mercado aún no ha reflejado completamente el impacto potencial de la intervención política en la inflación a largo plazo y los precios de los activos.
El euro y la libra esterlina se benefician, las monedas rivales del dólar se fortalecen
En un contexto en el que el dólar está bajo presión, otras monedas principales se han fortalecido. El euro subió a 1.1724 frente al dólar, con un aumento del 0.35%; la libra esterlina aumentó ligeramente un 0.18% frente al dólar, situándose en 1.3528. Aunque los riesgos políticos internos en Europa están aumentando, especialmente con la incertidumbre del voto de confianza al gobierno francés, los inversores todavía creen que a corto plazo los riesgos en la eurozona no son suficientes para afectar la trayectoria de su moneda.
Los flujos de capital en el mercado de divisas muestran que el atractivo del dólar como herramienta de refugio seguro ha disminuido, mientras que parte del capital se dirige hacia el euro, la libra esterlina y activos como el oro.
El panorama técnico muestra una tendencia bajista clara
Desde un punto de vista técnico, el índice del dólar sigue operando por debajo de la media móvil de 50 y 200 días, y ha probado múltiples veces el nivel de soporte a corto plazo de 97.556. Si se rompe este nivel, el objetivo de los bajistas podría descender a 97.109 e incluso probar el 96.377. Por el contrario, el nivel de resistencia superior se encuentra entre los rangos de 98.317 a 98.834, que se espera limiten el espacio para un rebote del dólar.
Los datos de empleo son un catalizador clave
En términos generales, la trayectoria del dólar seguirá influida por los datos de empleo que se publiquen próximamente. Si los datos de empleo no agrícola continúan débiles, aumentará más la especulación sobre recortes de tasas, y el dólar podría enfrentar una nuevo descenso; si los datos son sorprendentemente fuertes, el dólar podría rebotar brevemente, aunque el espacio para el rebote es limitado.
Los inversores también deben prestar atención a las controversias políticas internas de EE. UU. y a la cuestión de la independencia de la Reserva Federal, ya que estos factores podrían combinarse con los datos macroeconómicos en las próximas semanas, aumentando la volatilidad del mercado.

