EE.UU. planea ataques, varios departamentos entran en modo "preparación para la guerra"
Según varias fuentes de medios estadounidenses, Washington está preparándose intensamente para un posible ataque militar contra Irán en los próximos días. Estos preparativos involucran a agencias federales de defensa, inteligencia y diplomacia, lo que demuestra que la administración de Biden está evaluando seriamente la posibilidad de un enfrentamiento directo con Teherán.
Un funcionario señaló que los ataques podrían comenzar tan pronto como este fin de semana, y que los planes militares y la movilización de recursos ya están en su fase final. Un funcionario que prefirió no ser identificado dijo: "Varios departamentos ya están en estado de alta alerta, y algunos líderes clave han recibido informes de instrucciones de combate".
Cambio de actitud de Trump: de buscar la paz a posible guerra en una semana
Es notable que el presidente Trump ha mencionado repetidamente en los últimos días la opción de "tomar medidas" contra Irán en público. El miércoles, dijo a los periodistas en la Casa Blanca: "Sé lo que se debe hacer, solo que aún no se los he dicho". También insinuó que prefiere "tomar la decisión final en el último momento".
Esta declaración contrasta completamente con su actitud de hace una semana, cuando expresaba su deseo de resolver el problema nuclear de Irán por medios diplomáticos. En ese momento, aún abogaba por reactivar las negociaciones para alcanzar un acuerdo de desarme nuclear. Este cambio ha generado una gran atención en el ámbito internacional.
Cuando se le preguntó si estaba a punto de tomar acción militar contra Irán, Trump respondió de manera ambigua: "Podría ser, o no". Esta declaración incrementó la incertidumbre de la situación y mantuvo a los mercados financieros en un estado de tensión.
Situación en Oriente Medio empeora rápidamente; Irán e Israel continúan en enfrentamientos
Los preparativos militares se desarrollan en el contexto de los intensos enfrentamientos de la semana pasada entre Irán e Israel. Aunque el conflicto aún no ha afectado directamente a las instalaciones o al personal militar estadounidense, las respuestas continuas de Teherán contra Israel han activado la "línea roja" de Washington.
Estados Unidos ha advertido repetidamente a Irán que no escale el conflicto a un nivel regional, pero la creciente tensión en el Estrecho de Ormuz y la intensificación del despliegue militar en los países productores de petróleo en Oriente Medio han aumentado las preocupaciones sobre el riesgo geopolítico.
Un alto funcionario de la Casa Blanca declaró: "Estamos evaluando todas las opciones y ninguna está descartada". Añadió que EE.UU. aún espera que Irán retire su expansión nuclear y sus provocaciones militares, de lo contrario, "enfrentará una respuesta rápida y decisiva".
Observaciones del mercado: Oro podría subir, precios del petróleo volátiles
La tensión geopolítica y el posible conflicto militar han puesto a los mercados financieros mundiales en alerta máxima. Los analistas señalan que si EE.UU. toma acción militar contra Irán, los precios del petróleo podrían experimentar una gran volatilidad. El Estrecho de Ormuz es la vía de exportación de un tercio del petróleo mundial y su seguridad es crucial para el mercado energético.
El oro, como activo de refugio, podría verse beneficiado, ya que los inversores podrían vender acciones y volcarse a los metales preciosos y activos en dólares. También podría haber una ola de compras de bonos del Tesoro estadounidense, haciendo que los rendimientos a corto plazo desciendan.
Además, las acciones del sector de defensa en EE.UU. ya han mostrado movimientos, reflejando la anticipación del mercado ante una posible escalada militar.
Aún hay espacio para la diplomacia, pero se reduce rápidamente
Aunque el plan de ataque avanza, se ha observado que Trump no ha cerrado completamente la puerta a las negociaciones. Varios diplomáticos han insinuado que aún se pueden evitar hostilidades mediante intermediarios regionales.
Sin embargo, el tiempo es limitado; si en las próximas 48 horas Irán no muestra señales de distensión, EE.UU. podría no seguir retrasando sus acciones.