Las operaciones bajo la Sección 351 están despertando interés más allá de los especialistas fiscales y de inversión. En una sesión de ETF Oasis celebrada durante el evento Future Proof el 7 de octubre, Dave Nadig, presidente y responsable de investigación de ETF.com, conversó con Ryan Kirlin, presidente de Alpha Architect, sobre los requisitos, la conversión de carteras, los costes y el uso de esta estrategia en la gestión patrimonial. Kirlin señaló que algunos clientes han cambiado de asesor financiero porque sus asesores no conocían este tipo de operaciones.
De una cartera de valores a un solo ETF
Kirlin subrayó que una conversión bajo la Sección 351 no sirve para cualquier cartera: los inversores deben cumplir las condiciones previstas en la normativa vigente. Cuando se cumplen, es posible agrupar una cartera existente en un único ETF, que sustituye a las posiciones individuales.
La operación no elimina las plusvalías acumuladas; su principal ventaja fiscal consiste en aplazar su reconocimiento. Según Kirlin, dos motivos habituales para planteársela son reducir gradualmente una posición muy concentrada en una sola acción o buscar una salida para una cartera de inversión directa en índices mantenida durante años.
Los inversores que llevan mucho tiempo utilizando estrategias de indexación directa pueden tener un interés especial. En algunos casos, disponen de menos posiciones con pérdidas para compensar las ganancias, lo que limita las opciones para gestionar el impacto fiscal de la cartera. Una operación bajo la Sección 351 puede trasladar los activos existentes a un ETF más estandarizado y mantener aplazado el reconocimiento de las plusvalías, siempre sujeto a las reglas aplicables.
Alpha Architect cobra 9,45 puntos básicos
Alpha Architect se presenta como un proveedor de bajo coste en este segmento, con exposición centrada en acciones estadounidenses de gran capitalización y estilo combinado. Kirlin situó las comisiones habituales de la indexación directa entre 15 y 40 puntos básicos, frente a los 9,45 puntos básicos de la oferta de Alpha Architect. La estrategia, dijo, está dirigida a inversores que han acumulado patrimonio y buscan, en última instancia, una cartera similar a una inversión en el S&P 500.
La inversión mínima actual en la plataforma de Schwab es de 150.000 dólares. Kirlin afirmó que Alpha Architect ha gestionado aproximadamente entre un tercio y la mitad del mercado de operaciones bajo la Sección 351, que cifró en unos 5.000 millones de dólares. Esa cuota apunta a una actividad todavía concentrada en empresas con los procesos y la tecnología necesarios, aunque el interés ya no se limita a un pequeño grupo de especialistas fiscales y de inversión.
Un software revisa las posiciones y prepara la documentación
Alpha Architect ha integrado el proceso en una herramienta de software de cuatro pasos. Primero comprueba si los activos de la cuenta cumplen los requisitos; después calcula las ponderaciones resultantes de la cartera, prepara la documentación y recopila los datos de la cuenta. Kirlin indicó que, una vez familiarizados con el sistema, los usuarios completan estos pasos en unos 20 minutos.
El traslado de los activos también requiere planificación. Alpha Architect señala que los activos destinados a la conversión se transfieren a U.S. Bank dos días antes de la emisión del ETF. Los clientes deben prever que permanecerán fuera de su cuenta original hasta siete días hábiles, aunque seguirán invertidos durante ese periodo. El plazo, las restricciones de la cuenta y los activos que finalmente pueden incluirse dependen de la cartera y de las condiciones de la operación.
Para los inversores, el aspecto clave es que una operación bajo la Sección 351 modifica la estructura de la cartera, pero no elimina de forma permanente la obligación fiscal. Las comisiones, la inversión mínima, el traslado temporal de los activos y los requisitos de elegibilidad son factores que conviene comprobar al determinar si una cartera concreta puede acogerse a la conversión.