En vísperas de una cumbre crucial programada para mayo entre Beijing y Washington, las fricciones comerciales bilaterales se han intensificado nuevamente. El Ministerio de Comercio de China anunció oficialmente el viernes que iniciará dos investigaciones específicas sobre barreras comerciales de Estados Unidos, con el objetivo de responder contundentemente a las presiones recientes del gobierno de Trump basadas en la "cláusula 301", dirigidas a la sobrecapacidad de producción y los problemas laborales de China. Estas dos investigaciones se centran en la "disrupción de la cadena de suministro global" y las "barreras al comercio verde", mostrando que Beijing está utilizando herramientas legales para implementar una defensa recíproca precisa.
Estrategia de Juego: Estabilizadores y Competencia Desleal
A pesar de que actualmente se están llevando a cabo discusiones técnicas para establecer un "grupo de ejecución comercial", las declaraciones del Ministro de Comercio de China, Wang Wentao, en Camerún, revelaron la postura inquebrantable de China. La parte china sostiene que las restricciones estadounidenses a las exportaciones de alta tecnología y las inversiones bidireccionales violan gravemente las normas de la OMC. Analistas de mercado señalan que esto es una "baza de negociación para fomentar la paz" antes de la "cumbre China-EE.UU." de mayo. Aunque el conflicto en Medio Oriente anteriormente había retrasado las agendas diplomáticas, este acto de represalia envía una señal clara: Beijing no aceptará presiones comerciales unilaterales sin condiciones de reciprocidad.