
Tres horas de negociaciones cruciales en Mar-a-Lago
El 28 de diciembre, hora local, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, llegó a Florida, Estados Unidos, para tener una reunión a puerta cerrada de tres horas con el presidente estadounidense, Donald Trump, en Mar-a-Lago. La reunión tenía como objetivo definir un marco sustancial que pudiera poner fin al conflicto entre Rusia y Ucrania. Trump declaró en la posterior conferencia de prensa conjunta que se lograron avances significativos en torno al "Plan de Paz de 20 puntos", con un consenso alcanzado en aproximadamente el 95%, pero aún quedaban "uno o dos problemas muy difíciles" por resolver.
Uno de los principales objetivos del viaje de Zelensky a EE. UU. fue conseguir modificar las cláusulas actuales de la propuesta de paz respecto a la región del Donbás. La versión actual de la propuesta tiende a exigir la retirada total de las fuerzas ucranianas de la región oriental del Donbás, lo cual es una demanda central de Rusia. Las autoridades ucranianas temen que aceptar plenamente significaría renunciar por completo a parte del territorio estratégico que aún controlan.
Conversación preliminar entre presidentes de EE. UU. y Rusia para expresar posición rusa
Justo antes de que la caravana de Zelensky llegara a Mar-a-Lago, Trump había hablado por teléfono con el presidente ruso, Vladimir Putin. Trump describió la conversación como "productiva", mientras que el asesor de política exterior ruso, Yuri Ushakov, la calificó como "amistosa y cordial". Esta comunicación directa, realizada antes de la reunión entre EE. UU. y Ucrania, fue vista como la delimitación de líneas rojas por parte de Putin hacia Trump.
Ushakov reveló que Putin se opuso claramente al "plan de alto el fuego temporal de 60 días" propuesto por la UE y Ucrania, argumentando que tal pausa breve no resolvería los conflictos fundamentales y solo alargaría las hostilidades. Rusia insiste en que Ucrania debe tomar una decisión "urgente" sobre la retirada de tropas del Donbás. Además, EE. UU. y Rusia han acordado establecer dos grupos de trabajo especializados que se centren en problemas de seguridad y cuestiones económicas, lo que indica que Rusia está intentando llevar el marco de solución a áreas que favorezcan sus propios intereses.
La última disputa sobre soberanía territorial y garantías de seguridad
Aunque el ambiente de la reunión fue descrito como "bueno", la cuestión de la pertenencia final del Donbás y el mecanismo de garantías de seguridad siguen siendo los obstáculos más grandes para la firma del acuerdo. Zelensky subrayó que Ucrania necesita garantías de seguridad "de hierro", similares a los compromisos de defensa entre países miembros de la OTAN, para evitar que Rusia lance otro ataque después de que se firme el acuerdo. Sin embargo, Trump ha indicado previamente su deseo de que ambas partes "se detengan en la línea de conflicto actual", una postura vista por Ucrania y algunos de sus aliados europeos como un reconocimiento implícito de la cesión territorial.
El actual "Plan de 20 Puntos" es una modificación del "Plan de 28 Puntos" previamente más inclinado hacia Rusia. Zelensky ha indicado que el documento sobre garantías de seguridad está cerca de alcanzar un 100% de acuerdo, pero que la secuencia de retirada de tropas y las fronteras específicas aún necesitan semanas de más negociaciones. Trump declaró que continuará comunicándose con líderes europeos y de la OTAN en las próximas semanas y no descarta la posibilidad de llevar a cabo una reunión trilateral entre EE. UU., Rusia y Ucrania. Antes de que suene el reloj de 2026, esta carrera de relevos por la paz que afecta el futuro mapa de Europa está entrando en su fase de negociación más intensa.

