La amplitud del mercado dentro del S&P 500 mejoró a finales de octubre: más compañías volvieron a cotizar por encima de sus principales medias móviles. El viernes, el 61% de los componentes estaba sobre la media de 50 sesiones, el porcentaje más alto desde mediados de agosto. Un 57% superaba la media de 200 sesiones, su mejor registro desde el 9 de septiembre. La recuperación reduce la preocupación de que las subidas del índice dependan solo de unas pocas grandes tecnológicas, pero todavía no apunta a una mejora generalizada de la renta variable estadounidense.
Más componentes del S&P 500 superan sus medias
Los datos difundidos por The Kobeissi Letter el 24 de octubre mostraron que el viernes la proporción de integrantes del S&P 500 por encima de su media de 50 sesiones aumentó cinco puntos porcentuales. El porcentaje se ha más que triplicado desde el mínimo intradía del 1 de octubre. La proporción que supera la media de 200 sesiones avanzó tres puntos y acumula una subida de 17 puntos en tres semanas, una de las tres mayores mejoras de los últimos tres años.
The Trading Tools registró una evolución similar. A 23 de octubre, el 58,3% de los componentes del S&P 500 cotizaba por encima de su media de 50 sesiones y el 55,9% superaba la de 200 sesiones. Aunque las cifras varían ligeramente entre ambos conjuntos de datos, los dos apuntan a una participación más amplia dentro del índice en las últimas semanas.
La bolsa estadounidense en conjunto aún se queda atrás
A comienzos de octubre, cuando el S&P 500 se acercaba a un máximo histórico, menos de una cuarta parte de sus componentes cotizaba por encima de la media de 50 sesiones. La divergencia entre el índice y la mayoría de sus valores reflejaba una subida concentrada, sostenida en buena medida por un grupo reducido de grandes compañías.
La mejora reciente sigue siendo más marcada entre las empresas de gran capitalización. Según los datos de The Trading Tools, a 23 de octubre el 33,4% de todas las acciones estadounidenses que cumplían los criterios estaba por encima de su media de 50 sesiones y el 38,2% superaba la de 200 sesiones. Ambos porcentajes eran inferiores a los correspondientes al S&P 500, señal de que la recuperación del índice de referencia aún no se ha extendido al conjunto del mercado.
El S&P 500 apenas ha variado en las últimas tres semanas, pese a que más de sus componentes han superado sus medias. El jueves, el índice cayó un 1,2%, aunque 335 de sus valores cerraron al alza. La sesión puso de relieve la diferencia entre la evolución de las acciones individuales y la de un índice ponderado por capitalización bursátil.
La amplitud mejora, pero no confirma una tendencia
La amplitud mide cuántas acciones participan en un movimiento del mercado. Como el S&P 500 pondera sus componentes por capitalización, un número reducido de grandes compañías puede impulsar el índice incluso cuando muchos otros valores pierden terreno. Que avance un grupo más amplio de acciones puede indicar que una subida tiene una base más extensa, pero este indicador por sí solo no confirma que el índice vaya a seguir subiendo ni anticipa un desplome.
Un deterioro de la economía, resultados empresariales decepcionantes o un aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense podrían revertir la mejora reciente. Desde el punto de vista técnico, el S&P 500 encuentra resistencia cerca de su media de 50 sesiones, en torno a los 7.703 puntos, mientras que el mínimo del 1 de octubre, próximo a los 7.617 puntos, constituye una referencia de soporte. La caída superior al 1% del jueves muestra que la mejora de la amplitud no ha eliminado la volatilidad a corto plazo.