Jim Cramer asegura que un fondo de cobertura que gestionó obtuvo una rentabilidad anual del 24% durante 14 años, frente al 8% del S&P 500 en el mismo periodo. Sin embargo, al responder a una consulta sobre la cartera de una jubilada, el presentador de «Mad Money», de CNBC, recomendó que la mayoría de los inversores considere fondos indexados al S&P 500. La comparación pone de relieve tanto el potencial de seleccionar acciones como el tiempo y el trabajo que exige una estrategia activa.
Una cuenta de jubilación de 600.000 dólares y una comisión del 1%
Un oyente llamado Dave pidió consejo para su pareja, una jubilada mayor de 60 años con 600.000 dólares en una cuenta con ventajas fiscales diferidas. La firma que asesora la cartera cobra una comisión de gestión anual del 1%, equivalente a unos 6.000 dólares con el valor actual de la cuenta.
Dave señaló que la cartera había quedado rezagada frente al S&P 500 y tenía poca exposición a las «Siete Magníficas», las grandes tecnológicas de mayor capitalización. Cramer respondió que invertir directamente en acciones depende, en parte, de que el inversor disponga de tiempo para seguir el mercado y esté preparado para la volatilidad y las decisiones que implica la gestión activa.
Cramer ve oportunidades en acciones, pero prioriza la indexación
Cramer citó los resultados después de impuestos de su antiguo fondo para cuestionar una interpretación estricta de la hipótesis del mercado eficiente, según la cual los precios de los activos incorporan toda la información disponible. A su juicio, el mercado puede valorar mal algunas acciones y abrir oportunidades para quienes investigan empresas concretas y buscan superar al conjunto del mercado.
Aun así, considera que los fondos indexados encajan mejor con la mayoría de las personas. Dijo que mantiene esa postura desde 2000. En respuesta al caso planteado por Dave, señaló que quienes no pueden superar al S&P 500 pueden optar por replicar su evolución. No descartó la selección activa de acciones, pero la describió como una alternativa más adecuada para quienes estén dispuestos y puedan investigar las compañías.
Comisiones y comparación con el índice
En el caso de la jubilada, la comisión asciende a unos 6.000 dólares anuales. La cartera, además, ha rendido por debajo del S&P 500 y mantiene una exposición limitada a las Siete Magníficas. La respuesta de Cramer situó en el centro de la decisión las comisiones, la composición de la cartera y su rendimiento frente al índice: hay que valorar los resultados una vez descontados los costes y considerar si se puede investigar y gestionar de forma constante una cartera de acciones individuales.
Las rentabilidades anuales del 24% para el antiguo fondo de Cramer y del 8% para el S&P 500 corresponden al mismo periodo de 14 años. Esas cifras no implican que otras estrategias activas puedan repetir ese resultado. Para la mayoría de los inversores particulares, Cramer sigue recomendando considerar la inversión indexada; reserva un papel para la gestión activa a quienes estén dispuestos a investigar empresas y aceptar resultados distintos.