- El índice del dólar en el mercado global de divisas se mantiene en un rango estrecho, mientras los operadores siguen de cerca los avances marginales en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz. La posible apertura de este canal clave podría debilitar la demanda de refugio seguro del dólar.
- El yen japonés cayó al final de la sesión en Nueva York a 159.920 yenes por dólar, acercándose peligrosamente a la línea roja de intervención oficial reconocida por el mercado de 160. El Ministro de Finanzas de Japón, Katayama Satsuki, ha advertido sobre la posibilidad de tomar medidas.
- Los datos de inflación de la zona euro han consolidado las expectativas del mercado de que el Banco Central Europeo aumentará las tasas de interés en 25 puntos básicos este mes, mientras que las vacantes laborales en Estados Unidos aumentaron a 7.618 millones en abril, lo que ha llevado a los inversores a centrar su atención en el informe de empleo no agrícola que se publicará el viernes.
Las negociaciones geopolíticas entre EE.UU. e Irán se estancan, el movimiento de las materias primas energéticas provoca una reacción en cadena en el mercado de divisas
El martes, el mercado global de divisas mostró fluctuaciones estrechas, con el índice del dólar, que mide el valor del dólar frente a seis monedas principales, subiendo ligeramente un 0.046% a 99.216 puntos. Desde mediados de mayo, este índice ha estado consolidándose en el rango de 98.9 a 99.5. El foco principal del mercado actualmente es el potencial acuerdo entre EE.UU. e Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz. Aunque las autoridades estadounidenses han declarado que las negociaciones continúan, la base frágil del acuerdo de alto el fuego anterior hace que los inversores sean cautelosos sobre si el conflicto terminará finalmente. Si ambas partes logran un acuerdo para abrir este canal clave de transporte de petróleo, la presión sobre la cadena de suministro de energía global se aliviará significativamente, lo que podría reducir la presión de devaluación de las monedas locales en países importadores de petróleo como Japón y la zona euro. Por el contrario, si la incertidumbre geopolítica persiste y los precios de las materias primas se mantienen altos, los elevados costos energéticos podrían seguir trasladándose al consumidor, ejerciendo una presión continua sobre la valoración de las monedas no estadounidenses.
El tipo de cambio del yen se acerca a la línea de intervención de 160, el mercado se centra en la ventana de aumento de tasas del Banco de Japón
En cuanto a las monedas asiáticas, el yen japonés tocó los 159.920 yenes por dólar al final de la sesión en el mercado de divisas de Nueva York, quedando a un paso del umbral psicológico clave de 160. Funcionarios del Ministerio de Finanzas de Japón han declarado que están preparados para intervenir en el mercado de divisas si es necesario, pero no han comentado sobre las fluctuaciones específicas del tipo de cambio. Los analistas señalan que, aunque la inflación interna en Japón ha disminuido, el riesgo de que la política monetaria se quede rezagada respecto a sus pares globales está aumentando, y la posibilidad de una intervención oficial sigue presente. El mercado está actualmente atento a las últimas declaraciones de política del gobernador del Banco de Japón, Ueda Kazuo, en busca de pistas claras sobre si la reunión de política de la próxima semana iniciará un aumento de tasas. Si el Banco de Japón no emite señales suficientemente agresivas, la presión de devaluación sobre el yen podría intensificarse, lo que obligaría a las autoridades cambiarias a tomar medidas de intervención verbal o financiera sustanciales.
Las expectativas de aumento de tasas en EE.UU. y Europa se reajustan, la resiliencia macroeconómica proporciona un soporte de fondo al dólar
En los mercados de Europa y Estados Unidos, la divergencia en las trayectorias de política monetaria sigue dominando el movimiento de los tipos de cambio. El euro cayó ligeramente un 0.03% frente al dólar, situándose en 1.1629 dólares. Los últimos datos de inflación de la zona euro han reforzado las expectativas del mercado de que el Banco Central Europeo aumentará las tasas de interés en 25 puntos básicos a finales de este mes, y los operadores ya han descontado ampliamente este cambio, comenzando a apostar por dos aumentos adicionales antes de fin de año. Sin embargo, las agencias de análisis señalan que, debido a la limitada capacidad de los consumidores para trasladar los costos, la transmisión de los elevados costos de insumos al consumo final podría verse restringida. En contraste, los datos económicos de EE.UU. muestran una resiliencia notable, con las vacantes laborales JOLTS de abril aumentando inesperadamente a 7.618 millones, lo que indica que el mercado laboral sigue siendo ajustado. Si el informe de empleo no agrícola del viernes confirma aún más el dinamismo interno de la economía estadounidense, la valoración del mercado sobre el próximo aumento de tasas de la Reserva Federal podría ser reevaluada, proporcionando al dólar un catalizador adicional al alza esta semana.
La disminución de la prima de riesgo provoca una reevaluación de activos, el Bitcoin alcanza un mínimo reciente
Con el conflicto entre EE.UU. e Irán sumido en una incertidumbre prolongada, parte del capital que había fluido hacia el dólar y los activos criptográficos por demanda de refugio seguro ha comenzado a salir. El Bitcoin cayó significativamente un 5.8% en las últimas transacciones, alcanzando los 67,213.42 dólares, un nuevo mínimo desde abril. Los analistas del mercado consideran que el entorno financiero global relativamente laxo, la reversión marginal del soporte de activos de refugio seguro, y el periodo de observación paciente de la Reserva Federal en cuanto a la trayectoria de ajuste de tasas, han frenado el ascenso unilateral del índice del dólar. Si en el futuro la liquidez macroeconómica global cambia de dirección, o la prima de riesgo disminuye aún más, la lógica de valoración de los activos de alto riesgo y las monedas no estadounidenses podría enfrentarse a un nuevo anclaje.