Microsoft ha reducido de 175.000 a 170.000 millones de dólares su previsión de gasto de capital para 2026, debido a retrasos en la capacidad contratada a proveedores externos de GPU. La revisión llega mientras Azure sigue creciendo con fuerza: sus ingresos aumentaron un 48% interanual y superaron los 33.000 millones de dólares, por encima de las expectativas de Wall Street, impulsados por la demanda de computación para inteligencia artificial.
La directora financiera, Amy Hood, explicó en la conferencia de resultados del miércoles, correspondiente al primer trimestre del ejercicio fiscal 2027, que parte de la capacidad contratada no estará disponible hasta la segunda mitad del año fiscal.
Los proveedores externos aplazan la capacidad de GPU
Microsoft contaba con que proveedores externos aportaran parte de su capacidad informática adicional. Hood señaló que algunos contratos de «GPU como servicio» no entrarán en funcionamiento hasta la segunda mitad del ejercicio fiscal. Estos servicios suelen ofrecerse a través de proveedores de nube equipados con GPU de Nvidia, con los que Microsoft colabora para atender la creciente demanda de servicios de IA.
La empresa prevé que el gasto de capital aumente en la segunda mitad del ejercicio, cuando esa capacidad retrasada esté disponible. La nueva previsión se refiere al gasto previsto para el año natural 2026; Microsoft no indicó que vaya a cancelar los proyectos de infraestructura de IA asociados. El ajuste responde al calendario de entrega de la capacidad de terceros.
La ampliación de centros de datos también afronta dificultades como la escasez de electricidad y la oposición de comunidades locales. En la conferencia de resultados, Microsoft no dijo si alguno de esos factores contribuyó directamente a los retrasos contractuales. Por tanto, no se han precisado los proyectos afectados ni el alcance de los aplazamientos.
Azure supera las previsiones con un crecimiento del 48%
En el primer trimestre fiscal, cerrado el 30 de septiembre, Microsoft registró ingresos de 92.300 millones de dólares, un 19% más que un año antes. Los ingresos de Azure superaron los 33.000 millones, con un avance del 48% que rebasó las previsiones de Wall Street. Los resultados reflejan el dinamismo del negocio en la nube, mientras la disponibilidad de nueva capacidad informática sigue condicionando el calendario de inversión.
Las acciones de Microsoft subieron alrededor de un 3% en la negociación posterior al cierre, tras la conferencia. Los inversores valoran el crecimiento de los ingresos ligado a la demanda de IA frente al coste de construir centros de datos y a la incertidumbre sobre si la capacidad informática estará lista según lo previsto.
Oferta de bajas voluntarias y plantilla
A comienzos de esta semana, Microsoft ofreció acuerdos de salida voluntaria a más de una cuarta parte de sus empleados. En un memorando interno, Hood afirmó que la empresa esperaba que aceptara hasta el 5% de los trabajadores que cumplían los requisitos, y vinculó esa previsión a las oportunidades de crecimiento dentro de Microsoft.
La compañía indicó que su plantilla se redujo un 2% respecto al trimestre anterior durante el primer trimestre fiscal. No detalló qué relación tuvo ese cambio con la oferta de salida. La evolución del empleo y el gasto de capital son indicadores distintos: el primero mide el tamaño de la plantilla y el segundo, la inversión en computación para IA e infraestructura en la nube.