S&P Global Ratings advierte de que los proyectos de centros de datos podrían afrontar una mayor presión para recibir rebajas de calificación, después de que la oposición local haya provocado pausas y cancelaciones de obras. Los analistas también señalan como factores de riesgo la limitada capacidad de la red eléctrica, las dudas sobre la sostenibilidad ambiental y los cambios en las normas urbanísticas, que podrían debilitar aún más el perfil crediticio de estos proyectos.
La red eléctrica y el urbanismo elevan la incertidumbre
El desarrollo de centros de datos depende de un suministro eléctrico fiable y de terrenos con una calificación urbanística adecuada. Cuando la capacidad de la red resulta insuficiente, las obras pueden sufrir retrasos. Las preocupaciones medioambientales y las modificaciones de las políticas urbanísticas locales también pueden alterar los planes de desarrollo.
Un informe publicado el viernes por analistas de S&P, entre ellos Chris Mooney, señaló que estos factores podrían aumentar la presión crediticia sobre los proyectos de centros de datos. Para prestamistas e inversores, la cuestión no se limita a la demanda de capacidad: también importa que cada proyecto pueda asegurar la electricidad, las autorizaciones y las condiciones de uso del suelo necesarias para avanzar según lo previsto.
Las pausas pueden complicar el pago de la deuda
El informe indicó que la oposición ciudadana ha llevado a algunas autoridades locales a imponer pausas al desarrollo o a cancelar proyectos. Estas decisiones pueden alterar los calendarios de construcción y los planes de financiación, por lo que la ejecución del proyecto pasa a ser un elemento relevante para las agencias de calificación, junto con la demanda del mercado.
Si los retrasos se prolongan, la calidad crediticia de un proyecto podría afrontar una presión adicional a la baja. Las demoras extendidas pueden afectar al calendario de construcción, al inicio de las operaciones y a los flujos de caja destinados a respaldar el pago de la deuda, aunque el informe no cuantificó el posible impacto en proyectos concretos.
S&P Global Ratings no identificó proyectos específicos, no detalló el alcance de posibles cambios de calificación ni fijó un calendario para eventuales rebajas en el informe disponible. Por tanto, la evaluación describe un riesgo potencial y no una acción de calificación ya anunciada. La evolución de las autorizaciones locales, la disponibilidad de electricidad y los cambios urbanísticos seguirán siendo factores clave para valorar la posición crediticia de los proyectos de centros de datos.